A gustar convidan




A los fogones, José María González Blanco; tras la cámara, David Molina Grande. Frente al papel -y frente al plato- trece jóvenes poetas cordobeses que han cedido sus versos para la inspiración gastronómica, y que a su vez han encontrado ideas en el sabor de sus poemas hechos carne, pescado, algas y magia; una obra «curiosa y apasionada», según leemos en el prólogo del maestro Juan Mari Arzak, que desemboca «en un idealizado y enriquecedor camino de ida y vuelta».

Un libro que habla en un idioma nuevo: el de la gastropoesía. A gustar convidan moldea un verso de  Luis de Góngora y presenta un libro de poemas y prosas, claro, pero también un libro de fotografías que congelan la vida y la sirven bien caliente, y a la vez un recetario al uso antiguo -el de la pasión- y al uso más innovador: el que se convence de que la gastronomía constituye un arte al nivel del que se sirve de la palabra o de la imagen.

¡Buen provecho!